viernes, 28 de agosto de 2009

Es cada despertar...

Todos somos un viaje en realidad solo un viaje, en ocasiones no tenemos un destino fijo al cual llegar, solo caminamos y caminamos hasta donde pensamos estúpidamente es nuestro destino final, y nos estancamos y estamos en lugares inciertos fuera de la verdadera atmosfera de esta la tierra o simplemente el mundo que nos rodea.

El viaje más largo de mi vida fue hace aproximadamente 3 años, y no fue precisamente que me alejara de mi casa o tomara un camión que me llevara muy lejos, no, al contrario con miedo y asustada me quede en casa pensando buscando esas respuestas de las preguntas que no tenía porque responder. En una ocasión una persona muy sabia me dijo que en la vida hacemos muchos viajes y tenemos muchos despertares.
A esta mi edad de casi 20 años me he dado cuenta que el cerebro se inaugura y no sé si sea por el efecto del pachulí o simplemente que un día despiertas con la misma horrible cara con la que la noche anterior dormiste plácidamente en tu cama, como si nada fuera a preocuparte y como si tu mundo estuviera igual de aburrido que siempre.
Esta vez fue diferente, me desperté con una cara nueva, con un sentimiento distinto, haciendo un cálculo rápido de los logros y fracasos que se tienen en la vida, me doy cuenta de que el camino aun es largo y aunque bien se podría dar marcha atrás y hacer de cuenta que nada pasa, hacer y pensar que el burbuja no se empieza a quebrar. Que idiota parece la realidad cuando das media vuelta y la puerta de escape no abre.
En un sueño hace no menos de 6 meses me sentí en un túnel y camine y camine hasta que mi pies se cansaron y mi cara empezó a perder color, mi cuerpo sentía la pesadez del instante y mi garganta hambrienta pedí agua. Me sentía sola y aun así conmigo y mi conciencia me sentía tan llena de gente tan abrumada por el sopor de mi destino.
No sé cuanto camine, pero al final del túnel había un tobogán de colores y me eche sin pensarlo dos veces como si fuera mi camino derecho mi mundo seguía girando y se paraba. Y dejaba de respirar no se por qué… me sentí sofocada, me sentí cruda por el amor, por la desesperación, de pronto vi que el tobogán empezaba a terminarse y vi como abajo estaban un montón de cadáveres enfilados uno tras del otro. Sabía perfectamente que la caída sería fatal, pero mis brazos no respondían, solo vi pasar los mejores y más maravilloso momentos de mi vida como una película en un instante vi como el rollo, la cinta se termino y voló en mil pedazos. Caí y mi sangre se derramo, vi como los sueños se escapaban en pequeños fragmentos, caí encima de los demás cuerpos.
De pronto…. Me desperté con miedo, me desperté asustada. Porque no hice nada para tratar de salvarme no camine hacia atrás, en realidad la burbuja se rompió y los vidrios me cortaron, el cuerpo me dolía tanto.
Sentí por primera vez el cansancio de mi cuerpo, de mi alma y de mi corazón, sentí como la vida me empezó a cobrar la factura.
Aun así callada hice lo mismo de cada día, esa estúpida rutina con destino y sin hogar. En el trayecto me detuve en esa parada llena de gente que me asustaba, me dije y platique en una charla no tan larga como la vida, no tan corta como un beso fugaz.
Ese sueño se ha repetido solo 2 veces en mi vida, es cada despertar, está en cada renacer.
Es poco mi trayecto, es largo el camino, dolorosa la caída… no puedo más… de hoy en adelante vivo como el último día para reconstruir la caída…
Y me di cuenta ahora de como sufrí con la derrota, pero llega tarde o temprano el contragolpe, no existen los arrepentimientos, no existen los cargos de conciencia… la vida no nos otorga extraordinarios, y si él hubiera existe, es solo la oportunidad para arreglar los errores que valen la pena, para hacer marcha atrás, son solo esas personas, momentos o faltantes en la vida que es necesario hacer un alto para que suban al mismo viaje.
Las mentiras, las apariencias cansan, rodar y rodar cada día agota la vida…
=me debo a mi misma este (…) por cuestiones personales, solo quería desahogar la desesperación=

3 comentarios:

  1. Calixta, he de suponer, que las cosas jamás son lo que parece que son, he de suponer de igual forma, que la vida en un conjunto de ilusiones que nosotros alimentamos como reales y que al final sólo a través del triunfo de la voluntad se cristalizan como tales.
    Todos los caminos llevan a Roma dice un antiguo dicho, y creo que es verdad, todos los caminos llevan a él, espero que no te quedes enfrascada con la palabra sino que veas lo que en sentido contrario quiere decir, cuando quizás entendemos eso y tenemos la capacidad de afrontar por tanto la responsabilidad de dirigirnos a Roma hallaremos la forma más explicita de conseguir nuestros objetivos, todo radica según veo y que no necesariamente es el camino idoneo sino que creo que es el correcto para mi (como diria de su método Descartes) en saber movernos y esquivar las rocas en nuestra vida y todo lentamente saldrá tal cual planeamos, además no debemos de perder de vista al cruel destino que finalmente nos hace volvcer a la realidad.
    Saludos.
    Arcaedon.

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  2. Esto es lo que se llama viajar. Hermoso texto, por intenso.

    Salud para ti desde Venezuela.

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  3. Calixta. Gracias por comentar allá en el blog de la Misión Boves. Me preguntabas por el significado de Boves y seguramente te sonará un poco extraño y aburrido si te hago aquí un resumen. José Tomás Boves es un personaje de la historia de Venezuela (siglo XIX), ahí en el blog tienes bastante información. Me pareció curioso que entre tu gente también "Boves" signifique algo. Cuéntame qué onda.

    Saslud para ti.

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